El Dr. Peter Berliner, a través de su traductora Elena de Casas, comenzó la conferencia platicando sobre algunas de sus experiencias más significativas trabajando en la conexión de la resiliencia y la construcción de la paz.  Relató su trabajo con los Maras Salvatruchas, donde luego de varias entrevistas, se dio cuenta de que los integrantes de esta pandilla no respetan a otras personas porque ellos no tienen historias de respeto. Esto debido a que a lo largo de su vida se les ha hecho creer que no tienen valor, pues no fueron tratados con respeto. Por ello, el Dr. Berliner, propone educar de distinta manera para evitar conductas criminales.

Continuó su relato con un viaje que hizo a Guatemala para ayudar a reconstruir comunidades luego de la guerra en aquel país, donde hubo que volver a levantar la confianza de los habitantes violentados, apoyándolos a todos, para prevenir la violencia. Platicó la gran hazaña de Groenlandia, un país que en tres años se las ingenió para disminuir la violencia, el desempleo, el abuso sexual, etc. en un 45%. Esto debido a un programa basado en la distribución de los valores locales, donde la misma población participó formulando los valores. Dicho programa logró que los presos se integraran a la sociedad con tan sólo escucharlos y entenderlos.

Todo lo anterior se logró gracias a la resiliencia que, explicó el Dr. Berliner, es la capacidad de poder manejar las adversidades y los problemas utilizando recursos comunitarios. Enfatizó que la fuerza se tiene que poner en el tejido social para que las personas puedan construir soluciones. El conferencista recalcó que la resiliencia es la capacidad de manejar problemas, es la manera en que se enfrentan los obstáculos. Si una persona es capaz de llegar a sus metas a pesar de los problemas, entonces es una persona resiliente.

Mencionó que la resiliencia a nivel individual es importante, pero que lograr la resiliencia a nivel grupo es más fácil. Para explicar lo anterior, contó  que cuando trabajó entrenando policías para que comprendieran sus emociones, los ponían en situaciones muy peligrosas. En una ocasión, les pidieron que cruzaran la parte más oscura de un bosque individualmente; los policías no se animaban a completar  la instrucción. Pero si les pedían que fueran en parejas o de diez en diez, no tenían reparo en cruzar el bosque. El Dr. Berliner, aterriza esta anécdota en la educación, declaró que tal vez en el sistema educativo se pueda hacer lo mismo; es decir, construir la resiliencia para los estudiantes trabajando juntos. Para él, ésa es la gran responsabilidad de los agentes educativos, mostrarles a los alumnos cómo pueden construir resiliencia junto con sus maestros, sin el abuso del poder y cómo pueden resolver problemas en grupo sin violencia.

Según las teorías, prosiguió Berliner, la resiliencia  se empieza a construir a partir de que el alumno empieza a sentir que el maestro se interesa por él, a partir de que el alumno se siente respetado y no hay lucha de poderes entre él y el profesor. Los niños resilientes tienen la sensación de que se les respetan sus ideas, que se les apoya, que cuentan con personas que los escuchan, que son queridos. La gente joven resiliente, tiene acceso a alguien que los respeta y, por lo tanto, tienen la sensación de ser una persona que vale, capaz de tener control de su propia vida. Ser resiliente es tener acceso a una sustentabilidad social, tener un sentimiento de autovalor, contar con una persona que tenga la capacidad de impactar nuestra vida.

Entonces, el Dr. Berliner dijo que la gran pregunta del sistema educativo es: ¿cómo promover en los alumnos ese sentimiento de resiliencia? La respuesta a esta pregunta, comentó, es el vínculo con otras personas. Esto es: para que un niño  crezca como un ser humano resiliente, debe llegar a tener contacto con otra persona, frecuentemente un maestro, dándose una conexión de respeto. Cuando los maestros escuchan a sus alumnos, se enfocan a la conexión donde se le brinda respeto al niño, dándose una vinculación a través del respeto.

Siguió la conferencia mencionando los cinco componentes para ser resilente. El primer componente es Desarrollar competencias, es decir, tener habilidades cognitivas y emocionales que permitan tener un comportamiento adecuado. El segundo es tener conexiones con otras personas. La confianza en uno mismo es el tercer componente; para este punto, señaló que los niños lograrán tener confianza si se les reconocen sus logros. El cuarto componente es tener compasión, cariño, auto cuidado y cuidar de los demás. Por último, el quinto componente es lograr una comunidad sustentable, en otras palabras, construir apoyo para los demás.

Indicó que, en términos de educación, los cinco componentes ya mencionados se resumen en que los maestros puedan propiciar que los alumnos crezcan como personas resilientes. Esto puede lograrse en el salón de clases, mostrando respeto a los estudiantes. Aseveró que el reto del profesorado es aprender a resolver los problemas sin violencia y propiciar la resiliencia. A esto se le llama construcción de la paz dentro del aula. Es decir, trabajar todos juntos para apoyar las individualidades dentro del aula, crear un ambiente de aprendizaje que incluya a todos en vez de competir para crear alumnos más brillantes.

Por último, el Dr. Peter Berliner, concluyó diciendo que el sistema educativo es el factor más importante para la creación de la cultura de la paz. Y exhortó a los asistentes a que, como maestros, difundan la cultura de la paz, promoviéndola en los salones de clases.

-Texto tomado de la Relatoria General del Evento.